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Terra
La Coctelera

ME

Soy tranquila, constante. Soy también indecisa. Soy perezosa, más bien vaga, cómoda, pero nunca me
faltan ganas si el asunto las merece.
Tengo los pies en la tierra, a veces demasiado, a veces hasta se me entierran... pero eso no quita que otras vuele bien alto.
Tengo sueños, deseos que cumplir, caminos que escoger, países que visitar y gente que conocer,
y mientras llegan estoy preparando un gran recibimiento, para que si se marchan no sea porque no les di lo mejor.
Soy consecuente, congruente, desordenada,
nunca encuentro las llaves ni llevo los calcetines iguales,
se me olvida devolver lo que me prestan y nunca sé lo que he prestado;
el corazón incluido.
Tengo miedos, fríos, y lloro, pero suele ser de la risa :)
No acostumbro a decir te quiero,
está vacío, no pesa, no sirve,
hay que llenarlo, y no de más palabras.
Soy seria, tímida... aburrida dirían otros,
pero puedo estar riendo hasta que me duela la barriga.
Odio los domingos, los días nublados,
las buenas caras comprometidas y los programas basura.
Me gusta la gente que piensa, que mira, que sólo habla si tiene algo que decir, si sabe lo que dice;
creo que, si abundara, el mundo sería el triple de bueno.
Me encanta el queso, la siesta y la gelatina,
jugar al trivial, disfrazarme...
Me fascinan las historias de amor, las series policíacas,
los yogures con lacasitos y la mantequilla con cola cao.
No aguanto los zapatos de tacón, las discotecas, el humo del tabaco, las lágrimas de plástico...
A veces no salgo si es fiesta o hago fiesta si es martes.
No bailo, no fumo, no me drogo, pero me divierto :)
No me gusta la rutina.
Igual parece que nada me entusiasma demasiado;
pero reparto mi entusiasmo, se gana mucho y se pierde menos.
Me han decepcionado alguna vez,
pero sin duda es mayor el número de veces que me han sorprendido :)
Hay días malos, días peores, asientos incómodos,
noches infernales, falsas apariencias,
enfermedades, pobreza, injusticia,
hay muchas personas que no me gustan,
muchas cosas que a mi gusto están mal hechas,
pero amo mi vida y lo confirmo cada mañana :D

Eso quiero.

Abrazarte a mi antojo y besarte,
cuando quiera,
si me dejas,
quererte diferente, quererte bien,
tan bien que no haga falta decir nada,
y tanto que nunca se te olvide.
Quiero quererte como hoy.
Ser tu casualidad,
tu abril, ser tu canción,
tu primavera y tu todo el año.
Y arañarle de nuevo segundos al tiempo,
y guardar para más tarde los meses que me sobran,
o esconderlos tan bien que nunca más los notes.
Seguir disfrazada de desconocida,
mirarte desde lejos,
y esconder estas ganas locas de ti.
Dar otro brillo a mis ojos,
otra risa a mis mañanas
y otra mano a tus manos.
Te quiero a ti, enfadado, triste y lejano,
divertido, cariñoso y elocuente,
sonriendo, susurrando, siendo... :)

Equilibrios

Igual que las semanas pasan despacio plagadas de sinsentido,
hay dias en que se atropellan dulcemente los segundos,
inéditos, desconocidos,
disputándose la fama por milésimas.
Hoy.
Sin un aviso urgente en el buzón, sin que tenga el aire un nuevo aliento,
sin noticias a las 3 ni nervios previos, sin planes, sin miedo.
Antiguas historias que contar que se suicidan
cediendo su lugar a otras palabras,
a otras sonrisas, invisibles, que valen el doble.
Noches espléndidas, inesperadas y brillantes,
que empujan a soñar con lo imposible,
noches artífices de mañanas dulces y abrazos entrañables.
Tristes y acalorados, quizá cansados, latidos que obligan a pensar en lo importante,
a dejar de lado lo trivial,
brindar por lo vital y blindar lo indispensable.
Y será por esto que conviene de cuando en cuando hacer de equilibrista,
ver la vida abocada a estrellarse contra el suelo,
sentir por un momento que todo se desvanece
y caer, inútil, a un lado de la cuerda.
Perdida la razón y ganados mil reflejos,
lograrás, al fin, sujetar el último pedazo
y, confiando en tus pies cansados, echarás a volar de nuevo :)

Mejor así.

Sería mejor que un fuerte temporal te arrastrara bien lejos, sería incluso mejor que lo hubiera hecho hace meses, o que no te hubiera dejado aparecer, que me hubiera lanzado al vacío a la vez que tu mirada se cruzaba con la mía... pero nunca fueron órdenes mis deseos y es mejor así.
Es mejor, porque si ciertamente fuesen órdenes habrías incumplido hasta la última, porque estarías preso de tus palabras, de mi ilusión, de lo que tu no ves y a mi me mata, de lo que nunca dijiste y, aún peor, de lo que decías cada noche cobijado por mis ojos crédulos.
Es mejor así porque, aunque fuesen órdenes mis aspiraciones, tendrías derecho a no acatarlas por ineptitud.